Con la contratación de Carlos Restrepo, incluyendo todo su séquito, la directiva de Olimpia tomó la decisión de sacar la chequera y meter mucho dinero. Debemos estar claros, este cuerpo técnico no será barato. Restrepo trae incluso hasta su propio camarógrafo. Nos parece excesivo, pero él sabrá.

El tema es el siguiente. Los albos seguramente quieren a un entrenador para que los haga competir en el plano de la Concacaf. Pero con sólo traer a un entrenador, que cuesta mucho dinero, no se resuelve. El Olimpia también deberá invertir en fichajes tal y como lo hacía antes. Pero fichajes de extranjeros que valgan la pena y no que sólo le vengan a quitar el puesto a un nacional sin merecerlo.

Por dinero no será un problema. Olimpia está muy cerca de cerrar, en venta definitiva, a Anthony Lozano. Esto representará para las arcas de los albos 1.5 millones de dólares. Suficiente para invertir en un plantel que les permita no sólo ser campeones locales, sino que además los haga competitivos a nivel de Concacaf. Y aunque no se cierre la venta del Choco, el cuadro merengue tiene el recurso suficiente para apostar fuerte.

Como que el proyecto de trabajar con jóvenes emprendido hace algunos años Héctor Vargas se irá a la nevera. A Vargas le dijeron que tenía que darle mucha oportunidad a las reservas. No hubo fichajes importantes del extranjero y aún así le exigían buenos resultados ante rivales mucho mejor conformados. Y a pesar de todo eso, Olimpia no hacía papelones. Recuerdo muy bien el empate ante Pachuca en la Champions anterior sin muchas de sus principales figuras que estaban con la Selección Olímpica. Apenas perdió por la mínima diferencia. Incluso lo pudo empatar en un par de llegadas. Y este partido lo jugó como visitante.

También recuerdo los enfrentamientos que en Liga tuvo que encarar con formaciones alternas y sacando buenos resultados. Seguro con Restrepo eso no va a suceder. Seguro Restrepo sí tendrá grandes fichajes del extranjero y seguro con Restrepo no permitirán que el equipo juegue dos partidos de semifinales con menos de 48 horas para descansar y recuperarse.

Es que en nuestra Honduras los directivos tratan con flores y rosas al que viene del extranjero. Pero al entrenador hondureño o a un entrenador como el Profesor Vargas que se ha hecho en aquí, lo único que le dicen es que “la aprete”. Lo vemos en Olimpia, en Marathón, en Real España, entre otros.

Pero el Profesor Restrepo puede estar tranquilo. Él no tendrá que apretarla porque le van a dar todo. Eso sí, estará más obligado a sacar buenos resultados y no habrá espacio para excusas de ningún tipo.

 

 


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