Chuck Blazer en su época como directivo de FIFA y Concacaf.

Chuck Blazer, pieza clave en el desarrollo económico de la organización en la fue directivo, y en el mayor escándalo de corrupción dentro del fútbol mundial, que se conoce por el FIFA Gate, falleció anoche a los 72 años. Blazer hizo que con sus confesiones de actos corruptos provocasen un escándalo global que provocó la caída del expresidente del mayor organismo del fútbol mundial, la FIFA, el suizo Joseph Blatter.

La muerte de Blazer fue anunciada anoche por sus abogados Eric Corngold y Mary Mulligan desde sus oficinas en Nueva York, donde Blazer tenía su residencia. En un comunicado, el equipo jurídico de Blazer expresó que “su mala conducta, por la cual tomó plena responsabilidad, no debería empañar el impacto positivo que Chuck tuvo internacionalmente en el deporte del fútbol”.

Especialmente en todo lo relacionado con el desarrollo económico de la organización de la Concacaf y en el nacimiento de la actual MLS para la que consiguió contratos millonarios de televisión. Algo que sus abogados en el comunicado oficial para dar a conocer su fallecimiento recuerdan al destaca que “gracias a su dirección y liderazgo, la CONCACAF se transformó de ser una organización empobrecida por las deudas a ser rentable con ganancias millonarias”.

Desde noviembre del 2013 el exdirigente reveló de manera pública que padecía cáncer de recto, diabetes e insuficiencia coronaria.

Se desempeñó como secretario general de la CONCACAF, el segundo cargo más importante del organismo, de 1990 a 2011. Fue también miembro del consejo ejecutivo de la FIFA de 1997 a 2013. La incriminación del propio Blazer hizo que el resto del estamento y directivos del fútbol estadounidense no fuese nunca salpicado por el escándalo de corrupción que se descubrió dentro de la organización de la CONCACAF, organización que tiene su sede en territorio estadounidense.

 

 


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