Carlos Sánchez aguanta la presión de Lucas Cavallini en el duelo de anoche que terminó 0-0.

La mañana del viernes no pudo comenzar mejor para la Honduras de Jorge Luis Pinto. Concacaf decidió darle un borrón y cuenta nueva a la escuadra nacional al asignarle el triunfo ante Guayana Francesa y acreditarle 3 goles a su cuenta. De pronto el panorama cambió y a la bicolor le bastaba el empate para clasificar a la fase de los cuartos de final. Así que era una gran oportunidad para despojarse un poco de la presión y apostar por un buen partido.

La formación que envió Pinto al campo tenía como idea buscar ganar el encuentro. Su línea defensiva fue de cuatro jugadores. Siempre con sus dos contenciones en el medio pero con tres hombres arriba buscando lo que todavía no se había encontrado, el gol. Por lo menos eso se percibía. El problema con este proceso de Pinto es que la Selección no tiene ideas. Esta escuadra pierde totalmente la noción del juego. Los futbolistas caen en errores continuos y cuando eso sucede, se hunden en un pozo de incertidumbre.

Porque a pesar de que el empate servía, fue evidente que tanto el entrenador como sus jugadores, querían ganar el partido. Pero no supieron cómo hacerlo. Alguna que otra que quedó para gol, alguno que otro movimiento interesante, pero nada más. Honduras siguió decepcionando y siguió preocupando cuando estamos a muy pocas semanas para los duelos claves de septiembre.

Luego del empate a cero ante Canadá la bicolor termina en el tercer lugar del grupo y estará en cuartos de final. Su más probable rival está entre México y Estados Unidos.  Estos fueron los números relevantes del juego de ancohe:

 


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