Con mucha sorpresa leo, veo y escucho que el actual Comité Normalizador de la Fenafuth mantiene abierta la puerta para una posible renovación a Jorge Luis Pinto. Debemos empezar por dejar claro que esta decisión no debe estar en manos de un grupo de directivos que dejará su cargo en enero del próximo año. En todo caso la decisión deberá quedar a cargo de la nueva directiva de Fenafuth. Bueno, estamos contando con que sí habrá elecciones en enero.

Primero que todo creo  que Pinto no merece una renovación. No existe ningún indicio que nos diga que la inversión de más de 2 millones de dólares en su proceso nos ha dejado algo importante o que valga la pena mencionar. Y por favor no me salgan con los Olímpicos. Ese cuarto lugar no sirvió de nada. Ni en lo futbolístico y mucho menos en lo económico.  Lo único que dejó fue una fatídica línea de 5 que nos llevó a la tumba en lugar de llevarnos a Rusia.

Dejando claro este punto pasemos al de los deberes y funciones de un directivo de Fenafuth. Es muy irresponsable dejar a un nuevo Directorio amarrado de pies a cabeza con un entrenador tan caro y tan conflictivo.  Esta decisión debe ser exclusiva de los que llegarán en enero y los actuales federativos deberían dejar claro que ellos no definirán nada en relación a este tema.

Sin embargo han hecho todo lo contrario. Hablan como si serán ellos los que tomarán la decisión. ¿Será que piensan extender su período un tiempo más? Podría ser. Y existe la forma legal de hacerlo. Una llamada a sus amigos en FIFA y podrían lograr una nota en la que se extienda por cuarta vez el tiempo del actual Comité Normalizador.  No sería correcto pero bueno, en nuestro país el termino “correcto” lo usamos sólo cuando nos conviene.

 


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