(Foto: Mediotiempo)

La Selección de Fútbol Mexicana sufre las consecuencias de los actos inapropiados de sus propios aficionados. ¿Irónico verdad?

Los culpables sin duda alguna no son los directivos, si no, su mismísima afición quienes se apropiaron del duelo contra Honduras en primer lugar, gritando a todo pulmón palabras soeces, dentro de las cuales encontramos el famoso “puto”. Ante esta situación, la Federación Mexicana estaba preparada con un parlante que quiso callar el estruendo que se escuchaba en todo el estadio Azteca, pero fue imposible ignorarlo.

Los catrachos no fueron los únicos en recibir los insultos de la afición que asistió al Coloso de Santa Úrsula. Estados Unidos, días más tarde se sumaba a los países que recibían el mismo grito homofóbico por parte de los casi 100 mil aficionados que asistieron a la sexta jornada de la hexagonal rumbo a Rusia 2018.

Parece que se le está siendo costumbre al Tri recibir  sanciones por el famoso “Puto”, que no solo se ha escuchado en este país futbolero, sino también en casi toda América Latina. Aficionados de selecciones como la brasileña y Argentina lo han pronunciado sin temor en duelos importantes.

Ahora, a cambio de un respetuoso partido Doña FIFA propone algo sumamente radical, presten atención:

El poder, sería enteramente del árbitro y no solamente en lo futbolístico, sino que si el central escucha algún indicio de la famosa palabra “Puto” una vez más, el partido podría ser detenido o incluso finalizado dependiendo que tan insistente este la afición a pronunciarse contra otro equipo.

Así que aficionados mexicanos, déjenme decirles que depende totalmente de ustedes que el duelo contra Portugal se dé sin ningún inconveniente y se pueda disfrutar sin interrupciones tanto de la fanaticada como del árbitro que seguro esta vez estará más pendiente que nunca.


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