Al terminar los partidos del mes de septiembre eran pocas las opciones que le dábamos a Honduras para lograr un cupo directo a la Copa del Mundo. Las vueltas del fútbol nos tuvo durante algunos minutos desafiando todos los pronósticos y con un cupo en Rusia sin embargo no se pudo. De todas maneras la gran mayoría no lo tomamos como una derrota sino que lo vimos como una oportunidad para llegar al máximo evento del fútbol. Después de todo es mejor seguir con vida que estar eliminado como los Estados Unidos.

Luego del mal papel en la Copa Oro Jorge Luis Pinto ha cambiando un mucho aspectos. Y lo digo desde el punto de vista positivo. Y su cambio se ha notado en el rendimiento de Honduras. Triunfo ante Trinidad y Tobago y un empate ante los Estados Unidos que debió ser un gane pero errores de cálculo lo evitaron. Honduras mostró una notable mejoría en su accionar. Ya para octubre ese nivel llegó a un punto óptimo con los juegos ante Costa Rica y México.

Pero, ¿cuales han sido esos cambios en Pinto? Debemos iniciar con su manejo del grupo y de las concentraciones. Se ve una escuadra mucho más integrada y entregada a su proyecto. Me parece que antes el colombiano no había logrado conquistar al grupo pero desde septiembre parece que enganchó. Incluso en sus declaraciones en conferencia de prensa dejó de responsabilizar a los jugadores y comenzó a asumir su cuota. Metió el pecho por sus muchachos y eso, los muchachos se lo han agradecido en el campo.

La pregunta es si ese cambio ha llegado a tiempo para lograr el pase o llegó muy tarde. Lo sabremos el 15 de noviembre. Por ahora no queda más que jugarse las fichas en casa en el partido de ida. Las opciones de llegar al mundial pasan, en gran parte, por lograr un buen resultado en el Olímpico. Y será importante olvidar, por el momento, lo que anteriormente salió mal y ver este repechaje ante Australia como un borrón y comienzo de cero. Después de todo en 180 minutos se pueden escribir muchas historias nuevas.

 

 


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