Tres años dirigiendo las juveniles de Peñarol, uno de los más grandes de Sudamérica. 

 

Como jugador, Martín García tuvo una carrera exitosa. Debutó con Peñarol en 1995 y se retiró con Independiente Campo Grande de Paraguay en 2011.

En su país también jugó para Villa Española, Bella Vista y Defensor Sporting. En el extranjero jugó en Almagro de Argentina (1998), Shanghai de China (2001), Pumas de México (2002), Melgar de Perú (2009), Olimpia, Sporting Luqueño y Campo Grande de Paraguay. Le fue muy bien con Peñarol donde se coronó campeón de Uruguay cinco veces. Su carrera como entrenador comenzó donde había terminado su carrera como jugador: en Independiente Campo Grande. Estuvo un mes al frente del equipo entre febrero y marzo de 2012, y decidió renunciar debido a los malos resultados. Después de su aventura por la primera división de Paraguay, el “Tato” regresó a Uruguay y en los últimos tres años se hizo cargo de las juveniles de Peñarol.

Cuentan que una vez se enfermó mientras dirigía un partido en juveniles y aguantó hasta el final para ir al médico. “Tenés una peritonitis, Tato, andate ya al médico”, le dijeron el coordinador de juveniles Fernando Curutchet y el dirigente Mario Torterolo. “Ni loco”, respondió Martín García. Era el entretiempo del clásico de Séptima (sub 14) del 2016 y el entrenador salió igual a la cancha a dirigir el segundo tiempo. Ganaron 3-1. “Grité los goles como loco, después agarré el auto y casi desmayado llegué a emergencia.” El médico le dijo que de haber llegado un minuto más tarde pudo haber muerto. “Después lo pensé y me di cuenta que pude haber dejado a mi familia destrozada por dirigir un clásico de Séptima. Pero son los colores, lo que yo siento por Peñarol”, contó Martín García.

Comprometido y sobre todo apasionado por su trabajo. Este uruguayo de 41 años llegará el martes al país para hacerse cargo de Real España.


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