No se le podía pedir más a la noche de fútbol en San Pedro Sula. Un estadio Francisco Morazán casi lleno y un partido muy bien disputado entre Real España y Marathón. Los dos clubes sampedranos no decepcionaban en cuanto a la calidad del duelo que ganaba Real España a la altura de los 72 minutos gracias a los goles de Edder Delgado a los 44 y César Oseguera a los 70.

Hasta ese momento del segundo tanto todo transcurría con normalidad pero ninguno de nosotros se percató que en la orilla del campo había muy poca presencia militar. Apenas 4 policías. Algo que sería determinante cuando el reloj llegó a marca los 77.

Sucede que Armando Castro marcó un falta penal en favor de Real España. Y el central la marca por indicación de su Asistente número uno. Pero no había sido falta ya que se observa claramente que Bernárdez llegó limpio al balón cuando Iván López se preparaba para liquidar a los verdolagas. En ese momento comenzó la discusión con los jugadores esmeraldas mientras algunos aficionados de Marathón intentaban romper uno de los portones del sector sur.

Entonces todos no percatamos que en el terreno había poca o nula presencia militar. Finalmente un grupo de aficionados del Marathón ingresó al campo y comenzaron a lanzar objetos y retar a los aficionados de Real España quienes finalmente rompieron portones en el sector este para buscar a sus rivales. Los refuerzos de seguridad tardaron casi 7 minutos en llegar y  lanzando gas pimienta dispersaron a los revoltosos que invadieron el terreno.

Armando Castro decidió suspender el juego que, según reglamento, deberá completar los 19 minutos restantes y reiniciar desde el punto penal en favor de Real España. Este extremo no lo acepta el Marathón y se está a la espera de la comunicación oficial de la Liga Nacional.


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