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No hay más qué decir; los favoritos dieron un golpe sobre la mesa y punto: ¡Son campeones!

Este viernes Golden State Warriors venció a Cleveland Cavaliers en el Juego 4 de las finales de la NBA, consiguiendo algo que muy pocas veces se ve, y eso es pasarle totalmente por encima al rival.

¡Tuvimos barrida! El equipo de Stephen Curry, Kevin Durant y compañía no tuvo compasión alguna y conquistó su tercer título en las últimas cuatro temporadas.

Cleveland 85-108 Golden State

Con esta victoria los Warriors se convirtieron en amos y señores de la llave definitiva.

Juego 1: Warriors 124-114 Cavaliers
Juego 2: Warriors 122-103 Cavaliers
Juego 3: Cavaliers 102-110 Warriors
Juego 4: Cavaliers 85-108 Warriors

Kevin Durant repite como MVP de las Finales de la NBA, por lo que a Curry le tocará esperar para poder ganar esa distinción individual. Si mantienen la base de trabajo tranquilamente podrían llegar a otras finales.

Por otra parte debemos hablar de LeBron James, quien salió de cambio en los instantes finales del duelo para ser ovacionado por el público, esto por haber jugado posiblemente su último partido con Cleveland.

Al final del encuentro declaró que ha “jugado con la mano rota los tres últimos partidos”, algo que hasta cierto punto habría afectado su rendimiento, pero no hay excusas.

Cavaliers compitió en el Juego 1 y 3, pero no fue eficiente y terminó perdiendo dichos encuentros. En el 2 y 4 no puso resistencia alguna, así que tenemos a un digno campeón.

Definitivamente estamos viviendo la dinastía de una institución que cada día quiere más y más. ¿Quién sabe? Puede que esto apenas esté comenzando.


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